Richard Avedon

Mis fotografos favoritos. Richard Avedon

Richard Avedon:  de la alta costura a la baja estofa

Mis fotografos favoritos. Richard Avedon

Retrato del autor


Retomando mi primer post donde explicaba el proceso de aprendizaje de un fotógrafo, me acordé de mi madre. Con ello no quiero decir que me reprochase algún comportamiento inapropiado a mi mismo, si no que un buen día, inspirado por Richard Avedon, monté un gran lienzo blanco colgado con pinzas de la ropa en el recibidor de mi vieja casa de pueblo e hice desfilar a toda mi familia por allí.

¿Por qué sometí aquellos seres queridos de mis post-adolescencia a tamaña prueba? La respuesta es que quería imitar a Richard Avedon. Los reportajes, que en aquellos tiempos se publicaban de este neoyorquino canoso y amanerado en el País Semanal, me habían sorbido el seso. Su serie In the american west, me impactó sobremanera. A partir de entonces algo cambió en la forma en la que me enfrentaba a un retrato. Bueno, a decir verdad, cambió mucho.

Su técnica era sencilla en apariencia, pero demoledoramente efectiva y de gran potencia anímica. Pensad en un fondo blanco, luz de día, una cámara de placas y horas de silencio con sesiones agotadoras. Sesiones que dejan al cualquier modelo indefenso, totalmente desnudo ante los ojos de un antropófago implacable.

In the American West

Su serie In the American West es el fruto de varios viajes al sur de Estados Unidos en el que fotografió a camareros, mineros, prostitutas, delincuentes, ex-convictos, oficinistas, granjeros, etc. No queda nada en ellos del gran sueño americano. Nada de Beverly Hills, de la Casa Blanca o de Silicon Valley. Y sin embargo tan real es una América que como la otra.

Después de esta serie, indagué más sobre su obra. Especialmente respetables son, a mi modo de ver, sus trabajos para la industria de la alta costura. Colaboró para las revistas Harper’s Bazaar, Life o Vogue y en todos sus trabajo mantuvo las lineas generales de su técnica.

Sin embargo añadió la sofisticación que le exigía la industria de la moda, introduciendo un factor clave, la velocidad. Sus modelos aparecen saltando, o moviéndose compulsivamente y congelados en el tiempo. Avedon instituyó así otro modo de enseñar la ropa, donde la ingravidez confería volumen, complejidad y detalle a cada creación de los modistos. 

Por otro parte, he de reseñar la exquisita elegancia con la que aplicó su visión cinematográfica a la fotografía de moda. En sus fotos de grupo compone una escena, pero cuenta una película completa. Pocos son los genios que como él han sabido desarrollar tal habilidad coral para crear escenas. 

Richard Avedon. Mis fotógrafos favoritosEn la actualidad releo sus libros como Observations o Nothing personal, pero siempre vuelvo a sus retratos más crudos y honestos. Quizá porque siempre me he admirado a los hombres que aman la verdad y que sin apropiarse de ella, se esfuerzan por darle visibilidad. Quizá porque me sigue conmoviendo la claridad de sus miradas*.

*Podéis ver de primera mano la influencia de este genial autor en mi web de retratos

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