BODA DE MAHA Y JUAN

La boda de Maha y Juan fue una fiesta permanente. Se puede decir que esta pareja encarna un nuevo género de turistas. Llegan buscando las bondades de nuestro país y deciden hacer su fiesta de bodas aquí. Esta pareja hizo turismo de bodas en Granada, que oficialmente ya venían casados del Líbano. Es por ello por lo que a esta boda le falta la ceremonia, simplemente no la hubo. Aunque no faltó nada de lo demás y a las fotos me remito.

Pasión por Granada

En la boda de Maha y Juan se palpaba la pasión por la ciudad nazarí, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984. Querían celebrar su boda disfrutando de la ancestral belleza de su barrios blancos, de su pasado árabe y de su costa tropical que ya conocieron en una viaje anterior.

¿Quiénes son ellos? Son una pareja divertida, tierna, cosmopolita y muy enamorada. Juan nació en la República Bolivariana de Venezuela, el gran país del Orinoco situado entre el Mar Caribe y el Océano Atlántico. Maha es de Líbano, uno de los países más antigüos del mundo. Tanto que ya el mítico héroe Gilgamesh dirigió allí sus pasos para conseguir la preciosa madera de cedro de sus bosques. 

Preparativos

Los preparativos para que la gran familia de Maha estuviera guapa empezaron muy temprano. Mientras unos desayunaban, otros se peinaban, mientras unos preparaban la ropa otros seguían desayunando.

Desde entramos en la suite detectamos algo que impregnará el espíritu de toda la celebración y el del reportaje, la unión familiar. Un familia numerosa, divertida y educada. Una familia en la que se podían percibir fuertes vínculos.

Abuelos, tíos, hermanos y nietos iban de un sitio a otro de la planta del hotel. Ayudaban con el desayuno, con los niños, con la ropa, etc. Todos echaban una mano y al tiempo todos se divertían.

En relación al novio, Juan no quiso ir demasiado formal. Eligió un traje de lino blanco, muy fresco y caribeño. Ideal para los que están acostumbrados a los rigores del calor, válido para Maracaibo, válido para el verano granadino.

Los niños

Mención aparte tienen los niños. Estuvieron correteando por el hotel, sufriendo los rigores de la peluquera, desayunando a todas horas, viendo la tele, etc. Sin embargo hicieron todo esto sin un grito, sin un reproche, sin un enfado, o un capricho. Todo el tiempo fueron un encanto, y no me cansé de hacerles fotos (como suelo hacer en todas mis bodas).

La sesión de peluquería resultó muy prolongada, ya que alcanzó a todas las féminas de la familia. Después, llegó el momento del brindis. Nada como una buena copa de champán para templar el espíritu antes de enfundarse el traje y salir a patear Granada.

El carácter libanés de la celebración se patentizó por la presencia de El Riq, una pandereta pequeña de origen árabe. En la antigüedad El Riq era un instrumento exclusivo de las mujeres.

También hubo gorros ceremoniales como el tantour, que era regalado a la novia por la familia del novio, el mismo día de la boda. No obstante, como vemos en las fotos, no siempre se usaron con excesiva ortodoxia que digamos.

Boda de Maha y Juan. Juan Aunion Fotografía

Novios fresquitos

Terminados los preparativos de la boda de Maha y Juan, nos dimos un paseo por su querida Granada.  A esa hora el sol derramaba sus dones profusamente así pues nos demorábamos en sus sombríos parques y aún mejor, en sus tentadoras heladerías.

Horas después de descansar del paseo, nos avituallarnos y tomamos el camino de Motril. Llegamos a un precioso Hotel del siglo XIX, La Casa de los Bates. Un pequeño y elegante alojamiento, que sin embargo está ampliamente rodeado de jardines. Además se sitúa en una zona privilegiada desde  la que se puede divisar tanto la costa como Sierra Nevada y la Vega.

Sorpresa tras sorpresa: Boda de Maha y Juan

Después del descanso empezó de nuevo la fiesta. Y no paró hasta las tantas de la madrugada. La boda de Maha y Juan nos nos dejó parar ni un momento. Aquí os dejo unas pequeñas anotaciones de lo que nos prepararon:

  • una gran banda de Jazz callejero al más puro estilo de New Orleans que puso música y ritmo a la entrada de los novios al patio donde de celebraba el cóctel. 
  • reparto de los tradicionales Fez (gorros rojos) para los hombres de la boda y los selfies correspondientes…ahm por cierto, a mi también me tocó uno que llevé puesto el resto de la noche.
  • actuación de flamenco, con sus palmeros, sus bailaores y sus guitarristas. 
  • fuegos artificiales en el momento de cortar la tarta, y finamente 
  • timbalada acuática…es decir, dance music acompañada de un percusionista que hacía levantar al ritmo de sus baquetas géiseres de agua desde los parches de sus timbales.  

Boda de Maha y Juan. Juan Aunion FotografíaEn fin chicos, un placer haceros fotos, vosotros sí que sabéis cómo montar un fiesta. Enhorabuena! Tahnia!.

Boda de Maha y Juan

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